Los días más cortos producen trastornos depresivos
Además de hacernos cambiar hábitos alimenticios y las prendas del placard, el paso de una estación a otra también puede alterar nuestro estado de salud , ocasionando enfermedades que no solo afectan las funciones físicas sino también las emocionales. La reducción de las horas de luz, las bajas temperaturas y las neblinas que disminuyen la luminosidad ambiente durante el otoño y el invierno, afectan el equilibrio de ciertos compuestos químicos en el cerebro dando lugar a síntomas depresivos.