jueves, 1 de septiembre de 2011

“Síndrome del ocaso” en pacientes con demencia

El ‘Sundowning’ o ‘Síndrome del ocaso’ es un fenómeno muy común en la medicina geriátrica; se manifiesta sobre todo en pacientes con Alzheimer u otros trastornos demenciales. Es un episodio psicológico-conductual adverso a raíz del cual estos pacientes se vuelven más inquietos, agresivos y/o agitados por la tarde y hasta el anochecer.

Este síndrome constituye una exacerbación de los síntomas asociados a la confusión y el comportamiento en pacientes con demencia; se manifiesta con momentos extremos de agitación, nerviosismo, inquietud en el cuerpo y confusión, que conducen a la irritabilidad del enfermo.

¿Por qué sucede?

La disfunción del ritmo circadiano es el desencadenante biológico que precipita la ocurrencia de las manifestaciones del Sundowning. El ciclo de sueño-vigilia, que se repite con naturalidad en nuestras vidas, está regido por un ‘reloj biológico’ interno que nos dicta cuándo despertar y cuándo dormir. 
No se conoce con exactitud el mecanismo que regula el ritmo circadiano, pero se sabe que el núcleo supra-quiasmático es su centro primario de regulación. Y también que la melatonina es una neuro-hormona con función relevante su fisiología: es significativa su variabilidad durante el día y su respuesta precisa a cambios en la iluminación ambiental. Es  un regulador hormonal del ritmo circadiano segregada por la glándula pineal, y se encuentra disminuida en niveles de fluidos cerebroespinales en pacientes con Alzheimer.

Signos y síntomas

* En la actividad motora: el paciente se agita, puede tirar y agarrar objetos de manera compulsiva así como también manosear sus ropas.
* En la expresión: pueden exhibir un monologo reservado, discusiones animadas, gritos, vociferaciones y musitaciones.
* En las emociones: la confusión y desorientación que padece le producen  miedo y ansiedad que manifiesta como irritabilidad e ira o con momentos de apatía y depresión.
*En la conducta: son frecuentes las conductas deambulatorias y un aumento de la actividad nocturna, desencadenando insomnio y, luego, somnolencia diurna.

Consejos para los cuidadores:  

a)     Ambientales
* Reducir el nivel de ruido del lugar (radios, televisiones) y confrontar con música relajada. 
* Brindar al paciente exposición a la luz (natural o artificial), entre las 6 y las 9 de la mañana. 
* Que las habitaciones estén iluminadas. Incluir  luz de noche en los pasillos, el baño y los ambientes por donde suele deambular.  
b)     De Planificación
* Restringir el sueño durante el día puede mejorar el sueño nocturno; proporcionar técnicas de higiene del sueño.
* Programar actividades, visitas y baños en los momentos más activos del paciente.  
Un paseo al aire libre reduce significativamente la aparición de la agitación y la conducta agresiva durante la tarde.
* La actividad física aumenta el apetito y la fuerza muscular, y reduce la tensión nerviosa.
 c)     Nutricionales
* La inadecuada atención a necesidades fisiológicas, de cuidado y alimentación    precipitan situaciones de agitación.
* Convertir las comidas en un hábito, crear una rutina (horarios). 
* Respetar los horarios del tratamiento farmacológico.
* Cerciorarse de que la persona puede masticar y tragar fácilmente; evitar las bebidas altas en cafeína tales como café, té, soda o limitarlos a las horas de la mañana y así reducir la agitación y el nerviosismo.
* Los alimentos que son ricos en vitamina B6 (banana, batata y cereales integrales) tienen un efecto calmante.

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