Los pacientes con enfermedades neurodegenerativas son especialmente vulnerables a los efectos del calor
En estos días de calor intenso, es necesario recordar la importancia de que toda la población, especialmente niños y personas mayores, permanezcan hidratados (entre 1.5 y 2 litros de agua diarios) e intenten evitar lugares calurosos y con poca ventilación. Debemos prestar especial atención a personas con algún tipo de afección neurológica y/o psiquiátrica, ya que el calor intenso puede agravar los síntomas de sus enfermedades, además de producir insomnio, somnolencia o excesivo cansancio. En general, todos podemos experimentar problemas de insomnio, pero las personas mayores son las que se muestran más sensibles ante los cambios de temperaturas. Muchos de ellos ven fragmentado el sueño o no pueden conciliarlo tras haberlo perdido. El calor impide que el hipotálamo controle adecuadamente nuestra temperatura corporal, lo que hace que regulemos peor el sueño, y la calidad de éste se vea deteriorada. Pero esto se ve agravado en personas...